El Sur de Asia se beneficia

Por YASIR HABIB KHAN*   2018-10-10 10:02:01

La Franja y la Ruta contribuye al desarrollo de una región conocida antes por sus economías en crisis

19 de mayo de 2017. El Oleoducto de Petróleo y Gas China-Myanmar comienza a conducir petróleo a China. Se trata de un proyecto precursor con Myanmar en el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Pese a todas las dudas y críticas, la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR) viene beneficiando a los países del Sur de Asia mediante una mayor conectividad regional, la mejora de la infraestructura, el crecimiento socioeconómico, la reducción de la pobreza, así como un mayor empleo, riqueza y desarrollo financiero.

En estos últimos cinco años, la IFR ha contribuido a que el Sur de Asia, alguna vez etiquetado como una región de economías en crisis, haya logrado dar un cambio impresionante y vuelto a tener un papel dirigente en el crecimiento global. Este liderazgo se consolidará aún más, ya que se espera que el comercio anual de China con los países de la IFR supere los 2,5 billones de dólares en una década.

Según el Reporte Anual de Competitividad de Asia 2018, la IFR ha inyectado una nueva vitalidad al Sur de Asia y ha ayudado a la región a reestructurar sus relaciones internacionales. Impulsada por la Franja Económica de la Ruta de la Seda y la Ruta Marítima de la Seda del Siglo XXI, se espera que la tasa de crecimiento del Sur de Asia llegue al 6,95 % este año.

De acuerdo con el Informe Anual del Banco Mundial, es probable que Pakistán acelere y alcance un crecimiento del 5,8 % en 2018 y 2019. Asimismo, se pre-vé que Bangladés lo haga al 6,7 % y Sri Lanka, al 5 %, gracias a la recuperación de las exportaciones, la fuerte demanda interna y la sana circulación de las inversiones. “Si Afganistán, Maldivas, Nepal y Bután se incorporan a la IFR, tendrán la gran oportunidad de impulsar sus tasas de crecimiento”, señala el experimentado economista Haroon Raja.

Mejora de la infraestructura

La mayoría de los proyectos en infraestructura del Corredor Económico China-Pakistán (CEChP) están a punto de completarse. Entre la ciudad china de Kashgar, en la región autónoma uigur de Xinjiang, y el puerto de Gwadar, en la provincia pakistaní de Baluchistán, se establecerá un corredor comercial moderno, el cual proporcionará una logística rápida y de calidad, así como facilidades de viaje y transporte. En la década de 1970 las líneas férreas de Pakistán transportaban más del 70 % de la carga nacional de mercancías, pero el porcentaje se redujo a tan solo 4 % en los últimos años. Los expertos consideran que este podría alcanzar el 21 % una vez finalizados los proyectos ferroviarios del CEChP, con un volumen de carga que pase de 5 a 25 millones de toneladas para 2025. El tráfico de pasajeros también aumentaría un 46 %, pasando de 55 a 88 millones al año.

En Sri Lanka, bajo el marco de la IFR, las empresas chinas han finalizado proyectos de infraestructura por un valor de más de 15.000 millones de dólares, y se viene mejorando la infraestructura de las zonas adyacentes. Esto comprende la construcción de dos carreteras serpenteadas unidas a un túnel subterráneo, las cuales proporcionarán una conexión directa a la red de autopistas de Sri Lanka y facilitarán el acceso a otras ciudades importantes de la región. Trenes interurbanos estarán también conectados al sistema de tren ligero de la capital, Colombo. El Proyecto del Túnel Multicanal de Karnaphuli, en el sur de Bangladés –componente importante de los diversos proyectos de la IFR–, enlazará a la ciudad portuaria de Chittagong, al otro lado del río Karnaphuli, con una nueva zona económica. Una vez completado en 2020, el túnel reducirá en gran medida el tiempo de viaje entre las ciudades de Chittagong y el Bazar de Cox, uno de los principales destinos turísticos del país, y aliviará el tráfico pesado en los dos puentes que cruzan el río. Además, estará conectado con la Zona de Procesamiento de Exportaciones Coreanas y el Aeropuerto Internacional Shah Amanat. Todo ello encaja con dos proyectos actualmente en marcha: la Carretera Asiática y la Carretera Bazar de DhakaChittagong-Cox.

Desarrollo de puertos

Gwadar, punto terminal del CEChP, fue alguna vez un tranquilo pueblo de pescadores en la costa del Mar Arábigo, en la provincia de Baluchistán (suroeste de Pakistán). Hoy es un terminal portuario en plena operación, con servicios regulares de carga, una zona de libre comercio y un centro de negocios, con una importancia vital para la economía de Pakistán. Según China Overseas Ports Holding Company, el operador del puerto, alrededor de 20 compañías de diferentes sectores se han unido ya a la Zona de Libre Comercio de Gwadar con inversiones directas de más de 460 millones de dólares.

El nivel de vida de la población de Gwadar también ha ido mejorando. Se han construido nuevas carreteras y un aeropuerto internacional, se han establecido o mejorado instituciones educativas y hospitales, y se han instalado plantas de purificación de agua.

Aprovechando las ventajas de la IFR, Sri Lanka también está tratando de recuperar su atractivo como punto de intercambio de carga marítima hacia Europa y Asia. Para ello, un total de 269 hectáreas de tierra deben ser recuperadas del mar entre el Puerto Sur de la Terminal Portuaria de Contenedores Internacional de Colombo y el parque Galle Face Green. Una vez finalice el trabajo de recuperación de tierras en 2019, el área verá un notable desarrollo comercial en una serie de fases hasta el año 2041.

Soluciones energéticas

Pakistán sufría de una aguda escasez energética, con cortes de electricidad de hasta 20 horas al día en los últimos años, lo cual había provocado el malestar de la población y obstaculizado en gran medida la actividad industrial y económica.

Sin embargo, los proyectos energéticos del CEChP han aliviado esta situación. La inversión de 33.800 millones de dólares en este campo ha agregado hasta 12.230 megavatios de energía. El acceso de la población urbana a la electricidad aumentó del 90 % en 2015 al 98,8 %. El Ministerio de Planificación, Desarrollo y Reforma de Pakistán espera que una vez que se completen todos los proyectos energéticos del CEChP, se duplique la producción actual de electricidad del país. El proyecto de la central eléctrica de carbón de Sahiwal, de 1320 megavatios, y la central termoeléctrica de Port Qasim, de la misma capacidad, ya han comenzado a producir. Se espera que ambos proyectos generen 18.000 millones de kWh de electricidad al año, lo que puede satisfacer la demanda de 8 millones de hogares.

Bajo la IFR, China y Sri Lanka han construido conjuntamente muchos megaproyectos, incluyendo la central eléctrica de Lakvijaya, cuya capacidad representa aproximadamente el 40 % del suministro eléctrico del país, lo que ha puesto fin a los frecuentes cortes de energía. Dentro de poco se pondrá también en producción una planta eléctrica de gas natural, operada por China con una inversión de 700 millones de dólares y una capacidad de 400 gigavatios en el puerto de Hambantota.

Oportunidades de empleo

Las empresas chinas participantes en los proyectos del CEChP han generado más de 100.000 puestos de trabajo a las poblaciones locales y han contribuido a la mejora de sus niveles de vida. Según el Ministerio de Planificación, Desarrollo y Reforma de Pakistán, estos proyectos proporcionarán unos 800.000 empleos directos en los próximos 15 años, y reducirán el número de desempleados en 2,32 millones a fines de este año. El 75 % de los empleados que trabajan en proyectos del CEChP son paquistaníes, contrario a la creencia de que son los chinos los que representan el mayor porcentaje de empleados.

En 2009, después de tres décadas de guerra contra las organizaciones militantes tamiles, Sri Lanka tuvo que afrontar una aguda depresión económica. El país necesitaba un fuerte apoyo para impulsar las actividades económicas y reducir la alarmante tasa de desempleo. En ese momento crítico, China propuso la IFR con una considerable cantidad de fondos para reconstruir la nación insular. Solamente en el Puerto de Colombo y la Ciudad Financiera Internacional de Colombo, más de 80.000 empleos han sido creados. Asimismo, una zona económica especial de 55 km² en Hambantota transformará a Sri Lanka en un centro internacional y mejorará los medios de subsistencia de la gente. Según Paban Chowdhury, presidente ejecutivo de la Autoridad de las Zonas Económicas de Bangladés (BEZA, por sus siglas en inglés), la zona económica especial podrá albergar entre 150 y 200 unidades industriales y proporcionará 75.000 puestos de trabajo en diferentes sectores, incluidos astilleros, productos farmacéuticos, productos electrónicos y agropecuarios, IT, productos químicos, energía y textiles.

Bangladés sufrió por un tiempo de un desempleo desenfrenado. Gracias al Corredor Económico Bangladés-ChinaIndia-Myanmar (BCIM), el desempleo está siendo erradicado porque una serie de proyectos de compañías chinas vienen avanzando de forma satisfactoria.

La IFR también desempeña un papel vital en la reducción de la pobreza en Sri Lanka. El actual Gobierno ha tenido logros impresionantes en el alivio de la pobreza extrema y la proporción de la población pobre ha descendido al 6,7 %. “Con una economía que ha crecido a un ritmo anual de más del 6 % en la última década, Bangladés ha logrado reducir la pobreza extrema al 13,8 % en 2016, del 44,2 % registrado en 1991”, indicó el Informe sobre el Desarrollo Mundial 2018 del Banco Mundial.

*Yasir Habib Khan es un experimentado periodista de Radio Internacional de China, además de colaborador especial de China Hoy y miembro del Centro Internacional de Periodistas.

15.000 millones

de dólares es el valor total de los proyectos de infraestructura llevados a cabo por las empresas chinas en Sri Lanka.

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